Escuchando el latido de nuestre bebé

El latido del corazón, los movimientos y la sensación que le transmite a quien le gesta son las formas en que nuestros bebés nos muestran que se encuentran bien. El latido es la forma más objetiva de ellas y por eso la más investigada y aplicada en el ámbito profesional. 

 

El latido de nuestros bebés cambia segundo a segundo, respondiendo a como se encuentra en su medio interno y su ambiente en cada instante. Cuando algo va mal nos da pistas cambiando su ritmo, pistas que hay que aprender a leer.

 

Cuando el latido del bebé está perfecto tenemos garantías de que en este preciso momento está bien.

Pero no nos garantiza nada en el futuro, por eso repetimos esa escucha, como una de las posibles formas de comunicación sería algo así:

-¿Qué tal? ¿Te encuentras bien? 

-Si 

-Perfecto, seguimos adelante juntes 

 

La frecuencia con la que decidamos escuchar el latido de nuestre bebé irá en función de cuán a menudo sintamos que saber que está bien nos ayuda a seguir adelante sin prisas. Ya que nosotras no ponemos límites concretos a cuánto de largo puede ser un parto, escuchar el latido es la piedra angular que nos permite olvidar el reloj sabiendo que todo va bien. 

 

Escuchar el latido del bebé muy a menudo puede resultarle invasivo a algunas personas, y con ello entorpecer la dinámica del parto. Nosotras sabemos que las parejas a las que acompañamos buscan un buen equilibrio entre la intimidad y la mayor certeza de que todo va bien. Es una danza en la que elles marcan el ritmo.

 

También sabemos que elles son capaces de evaluar el latido del corazón de su bebé, que saben reconocer cuando está bien, además de que a menudo también confían en su intuición y conexión con su bebé para saberlo, y que a la más mínima duda nos lo van a decir para que evaluemos juntes. Por esto solemos dejar un pinnard/fetoscopio/doppler a mano para que elles mismes escuchen cuando prefieren estar a solas durante el parto. 

 

Esta sección pretende dar más profundidad a ese conocimiento para que quien quiera pueda usar esta herramienta. Es fácil conseguir un pinnard o un doppler así que esto puede ser útil para confirmar que todo va bien

  • Si has notado pocos movimientos o acabas de romper bolsa

  • Para estar tranquila el máximo tiempo en casa cuando planeas un parto hospitalario

  • Para estar más en intimidad en un parto planeado en casa con matrona

  • Para un parto autogestionado

  • Para quien se esté formando, o trabajando, en el acompañamiento a partos

 

Es un tema bastante complejo, así que no os preocupéis si las primeras 2/3 veces que leéis esto no entendéis todo, intentaré hacerlo lo más sencillo, pero completo, posible. 

 

Hay varios aspectos del latido que se deben de tener en cuenta. El más claro y sencillo, es a qué ritmo va el corazón del bebé (línea base), cómo este ritmo es de variante (variabilidad), si hay momentos puntuales en los que acelera (aceleraciones) o momentos en los que baja el ritmo (deceleraciones) y su correlación con las contracciones uterinas. Todas estas cosas se pueden valorar con un pinnard/fetoscopio, pero si hay dudas sobre el bienestar puede ser útil tener un doppler ya que a menudo tiene una pantalla donde aparece representado el ritmo de forma numérica. La información aquí explicada viene de un artículo de la Asociación Americana de Médicos de Familia (AAFP) que, aunque un poco antiguo, me pareció extensa y detallada. 

 

Al final del texto he creado una galería de imágenes recolectando varios trazados de monitorización fetal para que pueda ayudar a entenderlo con la representación visual. La primera imagen es una tabla (en Inglés) que ayuda a la toma de decisiones en toda la variedad posible de situaciones, seguramente te lleve un rato entenderla, pero es una guía clínica entera con todos sus detalles condensados en una sola página. No voy a especificar en la explicación abajo cuando habría que trasladar y cuando no, porque todo se encuentra en esa tabla que es más completa y precisa de lo que yo puedo ser con mil especificaciones. Tener en cuenta que en el hospital a menudo se utiliza la monitorización continua para escuchar al bebé, que graba, dibujando en un papel, todas esas variaciones. Cuando no tenemos un monitor lo que tenemos es un sonido, y con el doppler un número cambiante, que si nos ayuda podemos traducir como si se tratara de un idioma, a su representación gráfica como aparece en las imágenes del final. La línea de arriba es el ritmo del latido del bebé, las montañas de abajo el ir y venir de las contracciones.

 

Y para que facilite el entendimiento os pongo aquí unas pequeñas conclusiones de la larga explicación que sigue

  • La línea base normal es 110/160 lpm (latidos por minuto)

  • Que haya aceleraciones, siempre es buena señal

  • Si podéis fijaros en la variabilidad, en que el ritmo es siempre cambiante, genial. Que la haya también es una buena señal

  • Si en algún momento escucháis una deceleración, intentar valorarla ¿Cuánto baja el latido? ¿Cuánto dura la bajada? ¿Se repite una o muchas veces?Escuchar después de cada contracción durante un rato y pedir una mano en su interpretación a alguien que sepa de esto y os ayude a decidir

 

Si estáis valorando vosotres mismes el latido siempre es buena idea grabarlo en audio, o mejor vídeo, para poder compartir con alguien que os ayude a valorar si encontráis alguna desviación. Aunque parecen muchas cosas cosas a valorar, si reconocéis el ritmo normal del corazón de vuestre bebé, y prestáis atención a que ese ritmo no baje de golpe, es probable que todo lo demás vaya bien, el texto que sigue es para quien quiere profundizar más. 

 

Línea base

 

Es el ritmo medio, excluyendo aceleraciones y deceleraciones, al que va el corazón del bebé. Los valores normales son de 110 a 160 latidos por minuto (lpm).

 

Taquicardia

  • Cuando va más rápido puede ser que estemos escuchando una aceleración, seguir escuchando para distinguirla de una taquicardia (línea base >160 lpm)

  • La fiebre materna, su ansiedad o la prematuridad en el bebé pueden ser la causa de la taquicardia. Cuando hay fiebre materna y taquicardia en el bebé es posible que haya infección uterina

  • La taquicardia puede ser una señal de que algo no va bien, pero si todo lo demás es normal es muy probable que el bebé esté bien en este momento

 

Bradicardia

  • Cuando va más lento es importante que sigamos escuchando, porque del mismo modo puede ser una deceleración, o una bradicardia (línea base <110 lpm)

  • La falta de oxígeno (hipoxia), las contracciones uterinas o la compresión de la cabeza pueden causar la bradicardia

  • Una bradicardia discreta de 100 a 110 lpm es común en bebés de más de 40 o más semanas, en bebés con la espalda hacia la espalda de su madre (occipito posterior) o en transversa (bebé tumbado a lo ancho del vientre de su madre)

  • La bradicardia moderada, de 80 a 100 lpm, es signo de falta de oxígeno importante. Una bradicardia <100 lpm también puede ser causada por problemas congénitos en el corazón del bebé

  • Una bradicardia de  <80 lpm que dura 3 o más minutos es aviso de que el bebé se encuentra muy mal y que debe nacer inmediatamente

 

Aceleraciones

 

La estimulación del sistema nervioso del bebé por sus propios movimientos o por el abrazo de las contracciones uterinas, genera aceleraciones, que son aumentos en el ritmo de 15 lpm, o más, por encima de la línea base.

 

  • Que haya aceleraciones es un signo de bienestar fetal, de que reacciona a su ambiente

  • Su ausencia es neutral, y que no haya aceleraciones puede simplemente significar que el bebé está durmiendo

  • Que haya aceleraciones antes o después de una deceleración (explicadas más abajo) es una buena señal (se dice que la deceleración tiene hombros) y significa que al bebé le está llegando suficiente oxígeno

  • Cuando estamos preocupados por el bienestar del bebé, podemos tocar la barriga, hablar con el bebé y observar si nos responde con una aceleración. Si no hay una respuesta clara y rápida se puede hacer un tacto vaginal y estimular tocando la cabeza del bebé para ver si hay respuesta. Si el bebé está bien (pH sanguíneo >7,25) responderá, sino lo hace y no se tiene una prueba de pH accesible, asumir que se encuentra en dificultad (pH sanguíneo <7,20).

 

 

Variabilidad

 

La variabilidad es el cambio discreto pero constante en el ritmo del latido. Es lo que hace que la línea base representada por un monitor no tenga forma de línea ¡sino de serrucho! Se considera que hay una buena variabilidad cuando hay una variación de >5 lpm. Esta variación constante refleja un sistema nervioso sano y una buena respuesta cardiaca. 

 

  • Cuando esta variación es <5 lpm el latido del bebé en vez de sonar como el galopar de un caballo, suena con la ritmicidad precisa de un metrónomo y es una mala señal. Este descenso en la variabilidad puede estar causada por falta de oxígeno, problemas congénitos en el corazón o si aparece cuando también está presente la taquicardia por las causas arriba citadas. Ese descenso también puede ser fisiológico si el bebé está durmiendo en cuyo caso aumentará espontáneamente en 30/40 min. Ésto último también puede ocurrir por haber tomado algunas medicaciones, como morfina, diazepam, o sulfato de magnesio, poco habituales fuera del hospital

  • Una variabilidad <5 lpm junto con deceleraciones tardías o variables (explicado más abajo) indica mayor probabilidad de que el bebé no se encuentre bien (preacidosis, pH 7,20/7,25 o acidosis pH >7,20)

  • Si la variabilidad es normal, >5 lpm, la presencia de deceleraciones tardías o variables que van empeorando significa que el estrés del bebé es leve o de origen reciente. Por lo que hay que seguir evaluando con atención pero aún se puede dar margen a que el parto avance 

  • Se considera una variabilidad aumentada cuando las oscilaciones son >25 lpm (patrón saltatorio). Este patrón suele estar causado por falta de oxígeno aguda o por compresión del cordón y cuando aparece el parto suele estar en expulsivo. Es más preocupante si se acompaña de deceleraciones, pero si no es así, es motivo para poner más atención a como evoluciona pero no para terminar el parto

 

Una buena variabilidad es muy tranquilizadora, aunque si aparecen motivos de preocupación como deceleraciones, tenemos que tener en cuenta que el descenso de la variabilidad va a ser una señal tardía de que el bebé no se encuentra bien. Idealmente habremos detectado deceleraciones en el latido mucho antes de que la variabilidad baje y estaremos de camino o dentro del hospital cuando ésta aparece. 

 

 

Deceleraciones

 

Las deceleraciones son bajadas del latido, de al menos 15 lpm por debajo de la línea base. En el caso de las deceleraciones nos da mucha información saber cuándo ocurren estas con relación a la contracción. 

 

Deceleraciones tempranas

 

Son aquellas que ocurren a la vez que la contracción y son causadas por la compresión de la cabeza del bebé durante la contracción, que genera una respuesta vagal que reduce el ritmo cardiaco.

 

Estas deceleraciones tienen una forma uniforme, se inician con la contracción y terminan con ella. Son una respuesta fisiológica y no son motivo de preocupación alguna, pero es importante saber diferenciarlas de las que sí lo son. La mejor forma para no preocuparse innecesariamente por ellas, y molestar menos a quien pare, es no escuchar durante la contracción, sino hacerlo justo después.

 

Deceleraciones tardías

 

Estas deceleraciones empiezan después de que la contracción haya empezado y terminan después de que ésta haya terminado. 

 

  • Las deceleraciones tardías están asociadas con falta de flujo sanguíneo al bebé y son provocadas por las contracciones uterinas. La hipertensión, el embarazo de >40/42 semanas, la diabetes y que haya muchas contracciones en 10 min (hiperestimulación uterina, casi siempre causada por una inducción u oxitocina sintética) pueden reducir el flujo y con ello causar las bajadas 

  • El latido no baja de forma abrupta en estas deceleraciones, sino que baja y vuelve a la línea base de forma suave y lenta

  • Independientemente de cuanto baje el latido este tipo de bajadas con recuperación lenta se consideran preocupantes, en general la lenta recuperación es el factor más preocupante en las deceleraciones

  • Si estas bajadas ocurren en conjunción con una variabilidad reducida es mejor que el nacimiento ocurra lo antes posible 

 

Deceleraciones variables

 

Éstas son las deceleraciones que podemos encontrar con más frecuencia durante el parto y ocurren más a menudo en personas que han roto la bolsa de las aguas antes de la semana 37 y cuando no hay mucho líquido amniótico. 

 

  • Ocurren al final o después de la contracción como las tardías, pero éstas tienen una bajada repentina y una recuperación variable. Su característica es precisamente que son variables y que cambian en duración, intensidad y ocurrencia 

  • Estas deceleraciones están causadas por compresión del cordón umbilical (la oclusión de la vena umbilical causa una aceleración, los "hombros" que son una buena señal, tras eso la oclusión de la arteria umbilical genera la bajada repentina del latido, y la vuelta a la línea base cuando se libera la compresión del cordón que puede ir seguido de otro "hombro" tranquilizador)

  • En función de su rápida o lenta recuperación tienen forma de "V", recuperación rápida y repentina, la forma más tranquilizadora, "U" cuando les cuesta un poco volver a la línea base o "W" cuando intentan recuperar y no lo consiguen, la forma más preocupante. Éstas se clasifican en función de su duración y profundidad como: Leve, cuando baja como mucho 80 lpm y dura menos de 30 segundos; Moderada, cuando baja entre 70 y 80 lpm y dura entre 30 y 60 segundos; Severa, cuando baja por debajo de 70 lpm y dura más de 60 segundos

  • Las deceleraciones variables están normalmente asociadas con buenos resultados, pero si se prologan mucho en el tiempo pueden general acidosis en el bebé

  • Las deceleraciones tardías y las variables si les cuesta volver a la línea base tienen la misma importancia y son preocupantes 

Patrón sinusoidal

 

Este patrón es muy poco frecuente pero muy preocupante. También creo que puede ser difícil de detectar sin una monitorización continua y su representación visual. Lo comento como curiosidad, y para que quienes trabajamos en esto no nos olvidemos de que éste también existe. 

 

  • En el monitor se ve como un patrón regular, suave (no abrupto) y ondulante, que parece un dibujo sencillo de las olas del mar, que se repite unas 2/5 veces por minuto y con una amplitud de 15 lpm

  • Típicamente tiene una líena base normal pero una variabilidad inexistente 

  • Indica anemia severa en el bebé o falta importante de oxígeno

  • Hay otro patrón similar a este, llamado pseudosinusoidal que es benigno. Éste es menos regular, tiene buena variabilidad y las ondas son más pequeñas 

Conclusiones

Recordar que este texto tiene la finalidad de reconocer cuando algo va mal, y está hecho para que quien quiera profundizar en ello tenga un conocimiento un poco más profundo y muchas herramientas de entendimiento, incluso cuando algo no va bien. Si planeas un parto autogestionado, ésta puede ser la herramienta más valiosa, además de la de tener a una persona de apoyo al otro lado del teléfono. 

 

En la inmensa mayoría de los casos todo va perfecto. Tu bebé y tú estáis diseñades para vivir esta aventura y salir ileses, la naturaleza es muy sabia. Escucha a tu bebé, con tu cuerpo, con tu intuición, con un aparato lo menos invasivo posible para oír su corazón y delega todo este trabajo en quien te acompaña, no es tu labor racionalizar todo esto, sino fundirte con tu bebé en el parto. 

 

 

Valle, Diciembre 2018

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