¡Estoy de parto! ¿Cuándo aviso?

Esta sección habla de cuándo podría ser el momento ideal para llamar a quien nos acompaña cuando estamos de parto, de quién se encarga de llamar, de qué información es útil conseguir en esa primera llamada y de cuándo volver a llamar para actualizar sobre cómo evoluciona el parto y así no llegar ni demasiado pronto ni demasiado tarde.

 

Desde la semana 37 todes les que vamos a vivir o estar presentes en un parto estamos de guardia. Pendientes, a la espera de ese primer signo que nos haga pensar que ahora el parto empieza, o al otro lado del teléfono esperando esa anhelada llamada.

Cuándo hablo de quien acompaña el parto no me refiero a une profesional, sino a todas las personas que hemos escogido para estar a nuestro lado en esta aventura, tengan título o no.

 

 

Distintos roles, distintos momentos

 

No es igual de importante escoger el momento correcto para que venga une profesional saniterie que une amigue. A veces es buena idea que une amigue interrumpa nuestra intimidad al inicio del parto para darnos una mano a resolver los últimos preparativos, poner en marcha la piscina, etc... porque esa mano adicional durante un rato nos permitirá que la pareja, que se iba a encargar de todo eso, pueda hacerlo con más tranquilidad y acabar pronto, centrándose de nuevo en el parto, no sólo en la logística. Ese amigue, si el parto no está yendo rápido, puede abandonar la casa para dejarles a solas hasta el momento en que vuelvan a pedirle su presencia. 

Sin embargo une matrone/partere tiene que evitar al máximo las vueltas innecesarias, porque agotarán su energía para responder cuando realmente su mano sea útil. Mientras la pareja se sienta cómoda y segura, y sientas que aún queda mucho parto por delante, contén tus ganas y tu fe de que todo evolucione rápido, porque si no es así todes os sentiréis defraudades.

 

No es fácil saber cuándo es el mejor momento para llamar a las personas que queremos que nos acompañen durante el parto, ni fácil decidir cuándo ponernos en marcha para acompañarles. Queremos llegar a tiempo, que todes estemos lo más descansades posible y que el parto esté bien en marcha cuando entremos por la puerta.

 

 

Ni pronto ni tarde

 

Yo misma tuve dudas de cuándo llamar cuando mis partos empezaron, especialmente el primero. Llevaba años diciéndole a las mujeres, cuando estés de parto lo sabrás, y ahí me encontraba yo dudando. Obviamente aún estaba muy al inicio, y ese era el motivo por el que aún dudaba, pero con mi amiga Luna a 200 km no quería pensármelo demasiado. Es gracioso cómo me sentí ridícula y me enjuicié a mi misma por llamar "demasiado pronto". Pero gracias a eso también entendí que no es labor de la mujer de parto estar pendiente de cuándo llamar a quienes le van a acompañar, sobre lo que hablaremos más abajo. 

 

La claridad siempre facilita la materialización. Hablar con quienes te acompañarán sobre en qué momento te gustaría tenerles a tu lado facilita el entendimiento de lo que esperamos les unes de les otres y nos ayuda a amoldar los planes en torno nuestros deseos, siempre con flexibilidad, ya que la maternidad es una aventura. Quien va a acompañar debe saber que no es buena idea llegar a un parto demasiado pronto ni demasiado tarde. De lo último todes somos conscientes, pero lo primero a veces se nos escapa.

 

La primera fase del parto es una fase de intimidad, donde la cotidianeidad se mezcla con el saber que algo importante empieza y el aire se tiñe de alegría y presencia. Es un momento de transición familiar, de reorganizarse, de estar a solas, de cuidarse sin ser observades. 

 

Cuando quienes nos van a acompañar entran por la puerta esa intimidad se rompe, y se entra en otra etapa, de sensación de certeza de que estamos de parto, de que estas personas están aquí para esto y algunas personas sienten que empieza a contar silenciosamente el reloj. 

Y ese reloj del que no hace falta hablar retumba con el paso de las horas en quien acompaña y quien es acompañado, agota las energías, crea expectativas y en algunos casos genera traslados. La "falta de progreso" sigue siendo la principal causa de traslado del parto en casa, y de cesárea y parto instrumental dentro del hospital. Espero que poco a poco vaya calando la idea de permitir que el parto se alargue, confiando en el cuerpo y sus propios ritmos. 

 

Así que llegar en el momento correcto se convierte en un arte en el que se entrelazan confianza en el proceso y respeto por la intimidad. 

 

 

¿Quién se encarga de llamar?

 

Quien está de parto necesita relajarse, dejar de contar contracciones, dejar de pensar en si es o no un buen momento, delegar... porque esa atención le frena para meterse de lleno en la experiencia. 

Es posible que ella quiera hacer la primera llamada por compartir esa ilusión, porque aún está para afuera. Pero en cuanto el parto coge fuerza es buena señal que deje el móvil en cualquier esquina y delegue con confianza en su pareja o amigue quien se encargará de volver a llamar con cualquier cambio.

Para mi es muy importante que este aspecto quede claro, ya que cuando no estamos presentes necesitamos detalles de cómo evoluciona para ir con tranquilidad o pisando el acelerador a un parto. Cuando esta comunicación se descuida, las posibilidades de que no lleguemos a tiempo aumentan considerablemente. 

 

 

¿Cuándo hacer la primera llamada?

 

Los avisos más claros de que el parto empieza son el inicio de contracciones y que se rompa la bolsa. Pero ni siquiera estos avisos son una garantía, ya que a veces hay contracciones durante unas horas que luego desaparecen y otras la bolsa rompe muchos días antes de que el parto empiece. 

 

El tapón mucoso también puede indicar que el parto se aproxima, pero esto es aún menos fiable, especialmente cuando se han hecho tactos vaginales, ya que a menudo con los dedos se fuerza, sin querer, a salir el tapón antes de tiempo. 

 

Durante el día, cualquier momento es bueno para llamar y avisar de que el parto está empezando o de cualquier novedad, todes vamos a estar felices de recibir la noticia y saberlo con mucho margen nos permite ir deshaciendo planes de nuestro día a día para estar libres cuando el momento de coger el coche llegue.

 

Si no resulta evidente que el nacimiento puede ocurrir pronto, es mejor dejar un poco de margen para valorar cómo evoluciona el parto antes de ponerse en marcha. Nosotras a menudo quedamos en hablar pasadas 1 o 2 horas, o si hay algún cambio, y seguimos hablando así de forma más o menos frecuente hasta que resulta evidente que el parto está cogiendo ritmo.

 

Cuándo todo empieza en mitad de la noche la decisión se hace más difícil simplemente porque se tiene en cuenta que es mejor que quien nos acompañe llegue descansade a nuestra casa que tras una noche insomne, así que hay varias cosas que nos pueden ayudar a tomar la decisión:

 

  • ¿Es nuestro primer bebé? Si es así es posible que a no ser que nos sintamos ya envueltos por la intensidad del parto aún haya bastante margen. Cuantos más bebés hayamos tenido antes más posibilidades de que el parto sea rápido, especialmente si han pasado pocos años entre un parto y otro

  • ¿Viven cerca las personas que nos van a acompañar? Cuando más cerca más garantías de que llegarán a tiempo. Cuanto más lejos más margen habrá que tener y por lo tanto más posibilidades de llegar demasiado pronto. También se puede ir con margen, y si el parto va lento, parar en algún sitio cercano a la casa y esperar allí a que el parto coja fuerza. O llegar a la casa pero quedarse en una habitación escuchando como evoluciona y no molestar hasta que esté claro que se está en fase activa 

  • Cuando no es nuestre primer bebé ¿Cómo han sido nuestros partos anteriores? Si fue lento, tal vez este por ser segundo sea bastante más rápido, pero si el primero ha sido rápido, el segundo puede ser fugaz

  • ¿En qué punto del parto sentimos que estamos? No le preguntéis a vuestra cabeza que tal vez tenga la esperanza de acabar pronto, preguntarle a vuestras tripas, a vuestro corazón. Todes sabemos exactamente dónde estamos en el parto, al inicio es duro de aceptar, y al final es difícil de creer. Juega a adivinar cómo evolucionará el parto, tu instinto puede hablarte más claro de lo habitual

 

Estés en la fase que estés, pide lo que necesites, si tener a esas personas cerca sientes que realmente te ayuda pide su compañía aunque os arriesguéis a varias noches en vela, ya os encargaréis de descansar en tu casa siempre que sea posible. 

¿Cómo es esa primera llamada?

Nosotras en esa primera llamada charlamos durante un rato sin prisas, escuchamos las contracciones que vienen y aprovechamos para preguntar y recordar algunas cosas como: 

 

  • ¿Cómo os sentís? Alegres, tranquiles, nervioses, con miedos... y hablamos de ello

  • ¿Tenéis ya todo preparado? Si no y os sentís agobiades, pedirle ayuda a une amigue

  • ¿Notáis a vuestro bebé moverse o habéis escuchado el latido del bebé? Nosotras dejamos un pinnard, fetoscopio y/o doppler en casa de la pareja para que puedan confirmar que hay buen latido ante determinadas circunstancias. Si lo escucháis grabar un audio o un vídeo y enviárnoslo

  • Si se ha roto la bolsa ¿de qué color es el líquido? A menudo pedimos una foto si no es transparente, aprovechando la tecnología actual, para hacer una valoración visual a distancia

  • ¿Hay sangrado? Normalmente no lo hay, aunque puede haberlo y ser normal al inicio del expulsivo, pero posiblemente no ocurre entonces en la primera llamada

  • ¿Cada cuánto tienes las contracciones? Y más importante que la frecuencia ¿Cuánto duran? ¿Son regulares? Contracciones largas y regulares indican mejor el avance del parto que contracciones frecuentes, irregulares y cortas. Es normal que al hablar por teléfono las contracciones se espacien, con la intimidad volverán más a menudo

  • Solemos hablar unos 10 min. al menos, así que observamos las contracciones que ocurren en ese rato, y sobre todo cómo quien está de parto reacciona ante ellas. Solemos hacer alguna pregunta sencilla durante la contracción ¿Qué día es hoy? ¿Cuándo es tu cumpleaños? y nos fijamos en cuanto le cuesta contestar. Si claramente le resulta difícil o imposible contestar nos pondremos en marcha, seguramente está de 4 cm. de dilatación o más

  • Si planeáis usar la piscina de partos es buena idea hincharla ya, y si no es vuestro primer parto o el parto está ya bien en marcha, os animamos a que la llenéis de agua caliente. Esta es una de las Tareas en torno al parto

  • ¿Cuándo fue la última vez que hiciste pis? Es importante tener la vejiga vacía durante el parto, así que aprovecha cada oportunidad

  • ¿Cuándo fue la última vez que comisteis? Comer durante el parto mantiene altos nuestros niveles de energía y nos permite seguir adelante incluso en partos largos

  • ¿Cuánto habéis dormido? Al inicio del parto lo más importante es comer y descansar para tener energía cuando el parto avance y tanto lo uno como lo otro se haga cada vez más difícil

 

En cada llamada valoraréis juntes cuando es el mejor momento para ponerse en marcha. Quien os acompañe seguramente tiene experiencia en valorar el tono de tu voz de parto, tu forma de responder, los gemidos, la frecuencia y duración de las contracciones... y con todo eso haréis un mapa que os ayude a encontrar el momento más apropiado. Y si hay duda, esperar otro ratito más. 

 
¿Con qué cambios volver a llamar?

 

La parte más importante  no es la primera llamada, sino el actualizar con los cambios que vayan ocurriendo, bien sea porque tras la primera llamada se ha tomado la decisión de seguir en contacto y esperar unas horas o porque quien acompaña ya está en marcha pero pisará el acelerador de forma diferente en función de cómo el parto avance. 

 

Los avisos de que todo sigue igual pueden ser por mensaje pero siempre llamar por teléfono si el cambio es importante, en líneas generales ¿Cuáles son los cambios con los que avisar?

  • Bolsa rota, a veces el parto acelera tras la ruptura de la bolsa

  • Contracciones más frecuentes, largas o fuertes

  • Vómito, que a menudo ocurre en torno a los 4 cm. de dilatación

  • Dificultad para hablar durante la contracción, también 4 cm

  • Gemidos claros con cada contracción, que son claramente más intensas que antes, y dejar de sacar conversación, en torno a los 6 cm

  • Expresiones como "no puedo", contracciones mucho más fuertes que antes, sensación de estar al límite... que suele indicar los 7/10 cm

  • Sangrado, que si es en pequeña cantidad y con buen latido del bebé, puede ser el aviso del inicio del expulsivo al pasar la cabeza por el cérvix

  • Hacer caca, que suele indicar que se está en expulsivo

  • Ganas de empujar, también expulsivo

  • Ver que el ano sale hacia afuera y el surco interglúteo desaparece, expulsivo avanzado

  • ¡Ver la cabeza del bebé! Posiblemente el parto es inminente

Todas estas, y más o menos en este orden, son señales de que el parto está avanzando. Si una te pasa desapercibida, no te preocupes, la siguiente llegará, pon atención y el nacimiento no nos pillará a nadie por sorpresa. 

 

 

Valle, Septiembre 2018

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