Los primeros 40 días

Hoy abro un libro que Laura Sola me dejó y me sobreviene una avalancha de emociones. El libro se llama como esta sección, Los primeros 40 días, el arte esencial de nutrir a la nueva madre de Heng Ou, editado en inglés.

 

Siento a flor de piel como las experiencias que yo he vivido en mis primeras semanas postparto se entrelazan con las de millones de mujeres que vivieron y parieron antes que yo. Reverencio sus cuerpos, y el mío, por el trabajo que han hecho de gestar y parir vida. Honro esos cuerpos con el pensamiento, y me doy cuenta del apoyo invisible que toda mujer necesita para pasar esta transición de ser mujer a ser madre con gracia y disfrute.

Esta sección habla de la importancia de crear una red en el postparto y recopila ideas que he ido encontrando en diversos lugares para facilitarnos el camino y la organización que garanticen buen apoyo en esta etapa tan delicada y trascendental. 

Hace tiempo que pienso en la mejor manera de dar ese apoyo en la cultura en la que vivimos, dónde es premiada la mujer que antes vuelve a la normalidad, la que demuestra ser más fuerte, sin prestar atención a la importancia de cuidarse y ser cuidada para poder cuidar a su bebé.

 

He ido empapándome de ideas de muchas personas que han pensado y vivido esto antes que yo. Varios podcast de Indie Birth abrieron mi mente a la posibilidad de permitirme a mi misma darme ese tiempo, especialmente éste El postparto sagrado: creando tu plan para disfrutar las semanas tras el parto. Gracias a ese podcast escuché por primera vez la regla del cinco, 5 días dentro de la cama, 5 sobre la cama y 5 alrededor de la cama, sin preocuparse por nada más allá de donde alcanza la vista. El hermoso libro de Robin Lim, Tras el nacimiento del bebé, y el que citaba arriba son los mejores que he encontrado hasta la fecha, que le prestan atención total al postparto, un momento tan importante como incomprendido.

 

Miro para adentro y me cuestiono hasta que punto me permití yo misma ese espacio, hasta que punto habría mejorado mi experiencia, en absoluto mala, si hubiera pedido más ayuda. Si hubiera durante unas semanas dejado de mirar hacia afuera y hubiera concentrado mis ojos en ver a mi bebé dormir durante horas, si hubiera soñado más a su lado, si hubiera delegado todo y hubiera honrado mi cuerpo por la grandiosidad y la belleza de lo que acababa de hacer... y me doy cuenta que el único obstáculo que tenía, y que tendrán muchas mujeres como yo, era yo misma. Primero por falta de organización y segundo por sentir que darme ese tiempo era un lujo que no me podía permitir. Fue una etapa hermosa en la que me tomé todo con más calma y leí un montón mientras daba de mamar, pero al dejar todo en manos de mi pareja hubo momentos en los que salí de mi burbuja para darle una mano, porque los dos estábamos viviendo una transición y a veces ambos nos sentíamos abrumados. Pedimos y recibimos ayuda de amigos y familiares, agradezco cada ayuda práctica de amigos en los primeros días, cada conversación en la cama que me hizo sentir acompañada, cada comida que mi abuela cocinó para nosotros (durante 3 semanas). Pero sé que si algún día tengo otra oportunidad, pediré con más tranquilidad, y me permitiré más a mi misma disfrutar de ese instante. 

 

Entonces ¿cómo podemos prepararnos y organizarnos para relajarnos durante los primeros 40 días o más? Preparando la despensa, el espacio y organizándonos con la gente que nos arropará en esta etapa.

 

Preparando la despensa

 

Ir llenando la despensa durante el embarazo es una de las mejores maneras de adelantar trabajo. No apetece comer durante semanas o meses a base de congelados y conservas, pero tenerlas en abundancia permite facilitar el cocinar en el postparto, y se pueden alternar con comida fresca traída por amigos o familiares o preparada por nuestra pareja.

 

La siguiente lista son sugerencias sobre qué almacenar o como hacerlo:

 

  • En las últimas semanas de embarazo acumular abundantes alimentos frescos para que si el parto ocurre podáis evitar ir a comprar comida durante unos cuantos días. Es normal que si dais a luz más allá de la semana 39 ¡tengáis que reponer una o varias veces!

  • Durante el embarazo probar que alimentos quedan bien congelados y conservarlos así (guisantes, frutos rojos, buen pan, carne, pescado, mantequilla...) La comida precocinada y congelada es una buena opción ocasional, pero es obvio que no es la comida más nutritiva que podemos encontrar

  • También podemos hacer comida de más y congelar una parte (caldos, purés, postres... entre otras comidas)

  • Granolas, frutas y otros aperitivos secos. Los alimentos deshidratados se conservan muy bien durante mucho tiempo y saben exquisitos

  • Para los que tenemos huerta, toda mermelada o conserva es bienvenida 

 

 

Preparando el espacio

 

En las primeras semanas o meses postparto es posible que pasemos más tiempo en casa de lo habitual. Es un placer preparar ese espacio para que sea lo más acogedor y sencillo posible, para que sea muy fácil mantenerlo ordenado y limpio. Aceptar el caos postparto es una de las opciones, organizarnos para que sea menos y más manejable es otra opción ¡escoge libremente la que tu prefieras!

 

La siguiente lista tiene sugerencias sobre pequeñas cosas que nos pueden ayudar:

 

  • Tener una cama cómoda es posiblemente uno de los aspectos más importantes. Que sea amplia y tenga cabida para todos los que vayan a dormir en ella nos garantiza más libertad de movimientos. No siempre es fácil coger postura con un bebé que mama mucho de noche, y a veces la espalda se resiente por haber estado mucho tiempo en la misma posición. Se pueden unir dos colchones, nosotros tenemos de 1,35 + 90 cm unidos con una cincha, asegurándose que ésta mide al menos como el perímetro de la cama. Usar una unión como ésta y coser sábanas juntas para que tengamos sensación de continuidad. Yo además uní dos plumas e hice una funda nórdica a medida. Si una no se apaña bien con la máquina de coser, puede pedirlo como regalo a alguien que sepa, ya que es algo sencillo de hacer 

  • Tener abundantes cojines, ya que sirven para darnos apoyo en espalda y brazos

  • Tener una silla, sillón o mecedora en el que pasar horas cómoda sentada, el mero hecho de estar vertical levanta el ánimo y está bien tener una alternativa a la cama

  • Tener una luz tenue al alcance de la mano desde la cama, que nos permita tener algo de luz para cambiar un pañal, ropa, empapador en medio de la noche sin desvelarnos a nosotros ni a nuestro bebé

  • Tener una mesita en la que poder apoyar cosas que queremos tener al alcance de la mano: pañales, una muda de ropa de recambio para el bebé, comida y bebida para la mamá. Muchas veces sentimos una sensación de sed enorme en el momento en que nuestro bebé empieza a mamar, así que tener algo para beber (infusiones, zumos, batidos, leches vegetales...) al alcance de la mano siempre es importante. Es una buena manera de saber si esa mamá está bien cuidada, si tiene siempre algo para beber y comer a mano ¡es que tiene buen apoyo!

  • Si la mesita no es muy grande se puede usar un organizador de tela, en el que almacenar un poco de todo y al que acceder sin salir de la cama, puede estar colgado de la pared, el cabecero de la cama o la barra de la cortina

 

 

Pidiendo una mano

 

¡No tenemos por qué hacer todo nosotros solos! La vida es más sencilla y placentera cuando tenemos apoyo, y no hay mejor momento para pedir apoyo que ante uno de los cambios más grandes de nuestra vida, la creación o ampliación de la familia. 

 

En la generación de nuestras abuelas la crianza era más compartida con otros miembros de la familia, y eso tiene inconvenientes pero también muchas ventajas. Siempre había unas manos a mano para coger al bebé y que la nueva mamá pudiera darse una ducha, o un plato caliente, o alguien que pusiera orden en el hogar, o que cuidara de hijos mayores. Ahora la mayoría de las mujeres estamos más solas... algunas completamente solas ya que su pareja trabaja durante casi todo el día o incluso está fuera varios días seguidos.

 

¿Y si en vez de las cosas o el dinero que a menudo se regala en el postparto se regalara tiempo? Porque con un nuevo bebé en la familia, eso es lo que más escasea. Unas manos de más para poner o tender una lavadora, comida sana sin necesidad de cocinar, un rato a solas para dormir una siesta extra...

 

Cada vez se habla más de volver a crear esa red, y no es difícil si nos damos cuenta de que es algo muy importante y no un "lujo" al que no podemos aspirar. En el libro de Los primeros 40 días, que citaba al principio, hablaban del meal train (tren de comidas) en el que varias personas (amigos, familiares, madres en situación similar) se organizan para que durante los primeros 40 días, al menos, la nueva madre tenga un plato de comida caliente al día (o varios días a la semana) ¿Os resultaría un enorme esfuerzo llevar comida a una nueva mamá una vez a la semana? Sería un placer, un honor, con un mínimo esfuerzo extra ¿verdad? Realmente ¿os parece difícil de organizar?

 

¿Y si durante el embarazo pidiéramos a nuestros amigos que vinieran a casa a charlar y a darnos una mano con los preparativos? ¿Y si en una fiesta durante el embarazo preguntáramos quién querría darnos una mano tras el parto? ¿Y si además de la comida alguien de confianza nos ayudara con la lavadora, la limpieza, la compra o el cuidado de otros hijos? ¿es tanto pedir durante un mes o dos? El trabajo no es pesado cuando se reparte entre muchos.

 

Así que la siguiente lista acumula ideas de como hacerlo:

 

  • Dejarnos ayudar en el embarazo con los preparativos para recibir a nuestro bebé, especialmente si como muchas personas hemos decidido mudarnos o hacer obra en casa al saber que esperábamos un bebé y a fecha posible de parto se aproxima peligrosamente con mucha tarea aún pendiente

  • Preguntar a nuestras personas cercanas si les gustaría ayudarnos tras el parto. Se puede aprovechar una fiesta, se puede preguntar por mensaje o llamando a cada individuo o se puede incluso preguntar de forma genérica por las redes sociales. No todos los que pensamos que nos ayudarían lo harán, tal vez no sea buen momento para ellos, pero si se lo pedimos a muchos, tal vez personas con las que no contábamos estén ahí para nosotros

  • Podemos pedir a una persona cercana que sea ella/él quien medie entre nosotras y las personas que se han ofrecido a ayudarnos de tal manera que nosotros (nosotras o nuestra pareja) sólo necesitemos enviar un mensaje pidiendo lo que necesitamos y ella/él se encargue de contactar y organizar quien viene a darnos una mano

  • Si uno a uno vamos normalizando el pedir ayuda en el postparto cada vez formará más parte de la sociedad, y en un tiempo la gente se ofrecerá sin siquiera pedirlo

  • Si alguien se ha ofrecido a traernos comida podemos hablar de antemano sobre las cosas que nos gustan más y menos. Vale más decir las cosas con claridad que arriesgarse a que traigan algo que no disfrutemos. También está bien recordarles que tan importante es que la comida sea rica como que sea sana. Podemos acordar dónde dejarán la comida y cuanto de a menudo podemos contar con ella

  • Si alguien se ha ofrecido a limpiar, a poner o tender la lavadora está bien enseñarles donde están todas las cosas antes del parto o al menos dejarlo por escrito. Está bien que recordemos que nadie piensa ayudar a limpiar una casa limpia, se supone que si vienen a darnos una mano es porque en este momento la casa no está en su mejor momento, y no nos van a tachar de sucios por no tenerla de punta en blanco

  • Si alguien se ha ofrecido para cuidar de nuestros hijos mayores es buena idea que los cuiden alguna vez antes del parto para ver como ambas partes se sienten. Ya que el nacimiento de un bebé en la familia es bastante cambio para cualquier niño y requiere una adaptación lo más dulce posible

  • Si alguien se ha ofrecido para hacernos la compra podemos decirles dónde nos gusta comprar y enviarle una lista de todo lo que necesitamos unos días antes de que nos urja tener los alimentos en casa

  • En todas estas situaciones no tenemos que sentir que es nuestra obligación recibir a esa persona que nos ayuda ¡Ya habrá otros momentos para devolverle el favor! Si estamos cansadas o nos apetece estar a solas podemos poner un cartel en la puerta que diga "bebé y mamá descansando"

  • Si en algún momento necesitamos más hablar o que nos den un abrazo podemos aprovechar la visita para tener ese espacio. Si ese es el caso, todo lo que vinieran a hacer puede esperar

  • Si los voluntarios escasean no olvidemos que el dinero está para ser usado y que pagar a alguien para venir a ayudarnos limpiando la casa es una bendición. También se puede pedir que nos traigan la compra a casa pagando un extra por el desplazamiento. Y por último hay servicios de catering que pueden sustituir el tren de comidas ¡en Asturias Confusión Comidas tiene éste pack para recién paridas!

 

Cuando estamos dando nuestros primeros pasos como madres, padres, como familia o con un miembro más... es un placer sentirse arropados. Es importante sentir que podemos permitirnos tomarnos las cosas con calma, cuidarnos a nosotras mismas, a nuestro bebé y a nosotros como pareja... Porque es así como todos somos la mejor versión de nosotros mismos. Es la mejor manera de crear un espacio tranquilo y seguro para que los cimientos sobre los que se asienta todo lo demás, sean firmes.

 

Y... no olvidemos que la crianza dura mucho más de 40 días así que, aunque de forma menos intensa, seguimos necesitando ayuda durante estos primeros años, no tenemos nada que perder ¡empecemos a pedirla!

 

 

Valle, Noviembre 2017

A raíz de una pareja que nos pidió un bonito diseño de plan para el postparto para compartir con sus familiares y amigos y colgar tras el nacimiento de su bebé en su casa, diseñé estos. Os los compartimos por si queréis uno que se adapte a vuestras necesidades concretas y vuestro gusto personal y os lo edito.

Raquel, Abril 2019

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